Día 7. Despedida y regreso a España
Después de la emotiva despedida en la estación de tren, pusimos rumbo al aeropuerto para iniciar nuestro viaje de regreso. Fue un momento difícil, lleno de muchas lágrimas y emociones a flor de piel, ya que costaba despedirse de todos los amigos y familias que habíamos conocido durante esta experiencia tan especial en Bélgica. Aun así, nos fuimos con la certeza de que no era un adiós definitivo. Sabemos que volveremos a encontrarnos en noviembre, con muchas ganas, ilusión y nuevos planes por compartir. Esta idea hizo que la despedida, aunque triste, también estuviera llena de esperanza y alegría por todo lo que está por venir. Después nos esperaba un día muy intenso y cansado, con vuelos y desplazamientos en autobús que nos llevaron de vuelta a casa. El viaje fue largo y agotador, pero también nos dio tiempo para reflexionar sobre todo lo vivido durante la semana. Regresamos con la mochila y la maleta llenas de experiencias, recuerdos inolvidables y nuevas amistades que ya forman ...